Potro de Rabia y Miel

Me dispongo a escribir algo. Me intento inspirar escuchando a Camarón y me concentro en uno de sus versos, “Al verte las flores lloran. Cuando entras en tu jardín. Porque las flores quisieran. Toítas parecerse a ti.” No se puede tener más gracia y más arte para explicar la belleza.

Pero de pronto me detengo sin saber por qué y me observo las manos. Mis manos. Son unas manos poco masculinas, de palma ancha y dedos cortos. Unas manos pequeñas, pero que hasta el día de hoy me han resultado muy útiles y satisfactorias. Me recuerdan a ti. Me sigo observando y me miro las muñecas. Se le sale un poco lo que yo creo que es la terminación del cúbito. Me recuerda a ti. Me toco la nariz y me parece igualmente pequeña. Terminada en una puntita dividida en dos mitades por el cartílago, como si fuera una pincelada de un pintor que intenta trazar sin hacer daño al lienzo. Vuelvo a tocar la nariz y me doy cuenta que esta característica se aprecia al simple tacto. Me recuerda a ti. Mis orejas de igual forma algo chicas y pegaditas a la cabeza, son como una palmerita de hojaldre. Me vuelven a recordar a ti. No me resisto más y me voy al espejo. Veo unos ojos que quieren mirar al mundo con justicia y con verdad pero que tienen algo de picardía. Me recuerdan mucho a ti. Se me viene a la mente muchas anécdotas, bromas, risas, travesuras que he ido repartiendo por este mundo. Y cada vez me recuerdo más a ti. Y pienso qué pasaría en el mismísimo núcleo de mi primera célula. Recombinación genética, intercambio, copias….y aún así no se puede negar que vengo de donde vengo. Me recuerdo a ti y punto.

“segurita” de tu pizpiresco encanto,
con el apellido Ferrer ibas de compañera
casi un diamante a bien por pulir,
por ese instituto y sus escaleras,
te sintió el futuro detrás de ti.

Por las calles empedradas de Osuna
saltándote clases de tres en tres,
dejando a cada paso tu gracia de perdiz,
no te hizo falta más para doctorarte,
en familia y amores sin tamiz.
que esa sonrisa tuya; nuestra fortuna.

De guateque en guateque,
conservando esa juvenil rebeldía
sigues tirando porque te toca,
ganando siempre tu partida
a las estocadas que da esta vida.

Amas a los que amas,
por que sí, porque no hay más.
En ti no hay medias tintas,
ni tintas que se medien.
A ti se te llega con una milhoja
rellena de crema pastelera
en la mano derecha,
y con la verdad,
en la mano izquierda.

Porque no hay nadie como tú,
para ponerle al gato con botas,
y que suene y suene,
…el cascabel.

Naciste así, llena de belleza y de rebeldía.
Como un “Potro de Rabia y Miel”
Y es que como dice Camarón,
«Al verte las flores lloran.
Cuando entras en tu jardín.
Porquelas flores quisieran.
Toítas parecerse a ti.»

Y yo, mientras más miro
ese parecer mío,
más me recuerdo a ti.

Felicidades Mamá.

Miguel Mejías Segura

A la niña de las mil y una más…cualidades.

Hoy hace ya unos poquitos años que nació en Sevilla la niña de las mil, y una más… cualidades. Desde que la conozco no para de sorprenderme. Sin hacer ruido va adquiriendo una tras otra, nuevas cualidades y habilidades. Y el éxito es rotundo cuando las pone en práctica.

Si quiere cantar lo hace como un ruiseñor. Si quiere colocar los zapatos parejos lo hace como si fuera a escuadra y cartabón. Si quiere tocar la guitarra lo aprende como si de su misma mano le salieran las cuerdas. Si quiere hacer atletismo la seleccionan para una competición a la edad de que se yo. Si recoge aguas del Guadalquivir le dan un premio. Si le da por esquiar en dos días te está bajando en slalom cual Blanca Fernández Ochoa en Albertville. Si le da por jugar al Pádel la quieren en sus equipos. Si tan solo se baja de un tren en un pueblo se enamoran de ella. Si se ríe hace a la simpatía graciosa. Si te prepara una fiesta de despedida, será la mejor de tu vida. Si se da la vuelta se pone por delante de todos. Si va a la Feria sale en la Tele. Si viene a Friburgo vuelve a salir en la tele. Si va a la Semana Santa sale de Nazarena. Si le da por coger un trompo, te alicata un cuarto de baño y si te descuidas te monta una casa de árbol. Si le da por acariciar un perro éste le sigue para siempre. Si le da por enseñar te da cátedra. Si hace uso de su insigne Toga defiende leyes repartiendo justicia justo en la mitad de la báscula. Es una equilibrada equilibrista. Si le da por ser amiga…eso solo se explica con los ojos con que te miran. Si alguien la quiere de enemiga se la pierde para siempre. Y en este caso no vale eso de “más se perdió en Cuba”. Si le da por hacer senderismo te sube el Mulhacén. Si le da por montar en bici te hace 50km en subida y a por más. Si le da por tener hijos les da lo mejor de su genética, nada más hay que verlos. Si le da por ser hija, madre, nieta, compañera, jefa, te dará lo mejor de ella. Si le da por ser hermana…es “Simply the best.”

Y todo lo hace como si no quisiese que pasaran las cosas. Como si la cosa no fuera con ella. Alguien dijo una vez siendo ella muy chica, “ella no es consciente de lo que vale…”.

Cada día adquiere una cualidad nueva y lo más increíble de todo, es que ni ella misma lo sabe. En ella es todo tan natural, que no se da cuenta. Pero en cualquier momento lo muestra y demuestra, soprendiéndome de nuevo. Y es que su éxito radica en que lo hace todo con mucho mimo y con amor. Y así es complicado que algo salga mal.

Aquí quedan reflejadas algunas de sus cualidades, habilidades y talentos, y parafraseando a Groucho Marx, si no les gustan éstas, no se preocupen porque tiene otras y una más. No se la pierdan.

Así es ella. Así es Sandra, la niña de las mil y una más…cualidades. Así es mi hermana. Y por esto y muchas razones más, hay mucha gente que te quiere, te valora y te aprecia.

Felicidades Sandra. Esta vez la poesía eres tú.

Echo de más tu ausencia.

Miguel Mejías Segura.

Dándole al magín!

¡Aquí me encuentro dándole al magín!

¿Guapa? no no…eso es muy obvio. ¿La madre que me parió? No no…muy fácil y ya lo he usado en un poema de esos que se escriben solos. ¿Genial? No tampoco, además no es mío, ya me lo dijo un valle teñido de azul.

Busco entre los orígenes de nuestro lenguaje y me aparecen en la mente las palabras focaria y focaris. A pesar de que nunca fui bueno con los idiomas y mucho menos con el latín, hay algunas palabras que se me quedaron en algún lugar de la memoria balanceándose como un trapecista colgado de algún axón perdido y que salta de una neurona a otra, una y otra vez. Focaria, facaris.

De ahí vienen las palabras foco, fuego, hoguera. Una hoguera era donde se hacía el fuego para poner sobre él un caldero, pongamos por caso un cocido de garbanzos y tocino añejo de osuna, y en cuyo alrededor se sentaban los integrantes familiares y donde empezaba a formarse el hogar.

Así una y otra vez, día tras día, llevas mamá, haciendo hogar desde que naciste. Esa ha sido tu gran sapiencia. Tu gran arte. Creaste el mejor de los hogares posibles. Pero no sólo en el entorno familiar, sino que allá donde has ido, donde vas, vas creando hogar. Los demás se te acercan porque tienes esa llama latente en la niña de tus ojos que nunca deja de encandilar. Esos ojos que tienen acumulado todo el verde brillante de la campiña Sevillana. Son como dos gotas de aceite recién exprimido. Llenos de cosas buenas.  Allá donde vas, creas ese ambiente que le da paso, puerta abierta, a la alegría, la elegancia y la belleza. Tres gracias que ni el mismo Rubens las hubiera podido plasmar. No hay oleo ni lienzo que pueda recrear todo lo que has hecho estos 70 años. Complicado.

Todavía recuerdo, solo por lo que me contaron, porque yo estaba con tu fiel escudero en las Navas, la que liaste en Madrid durante un puente del pilar en el que te fuiste con la abuela y Sandra. Allí te pusiste lo que pillaste a mano y saliste cual Lina Morgan dándole la vuelta a la pierna mientras los demás se volvían del revés de las risas. O cuando vas a Osuna y todo el mundo quiere visitarte o que les visites, o cuando has preparado tus fiestas para esa otra familia que tenemos en esa bendita planta (incluidos Mari y Antonio) de León XIII. Todavía recuerdo con una claridad meridiana cuando te pusiste mala con esas fiebres tifoideas y con salmonela y Maria José te llevó a casa una bandeja de manzanas asadas al horno. O cuando abrías la casa cada semana durante la Expo del 92 para que vinieran tus primas y primos de Madrid, de Osuna, de donde fueran, para que vieran esa maravillosa ciudad que me vio nacer.  Sevilla se abría al mundo y tu abrías tu hogar a todo aquel que llamara a la puerta. Feliz.Tengo en la memoria grabada a fuego tus lágrimas desconsoladas al ver salir por la puerta un sofá tapizado con una tela color azul con los cabeceros lacados en blanco que fueron dirección a la Algaba. Era como si te estuvieran arrancando el pedacito más interno de tu alma y como si ese pedacito de tu alma se llamara Antonio. Un pedacito de ese hogar tuyo tan inmenso. Tan lleno de vida y de vivencias. O como me voy a olvidar de esos veranos en Conil. Entren todos que es el Hogar de Araceli. Un Altar en mismísimo Cielo en el que todo el mundo se siente a gusto. Qué complicado tiene que ser, yo no podré saberlo, pero tiene que ser muy complicado y muy enriquecedor. Que tus dos hijos sigan todavía queriendo ir a Conil, pudiendo ir a cualquier otra parte del mundo, pongamos por ejemplo al Caribe. ¡¡¡Fuaeee!!! mira cómo me río yo del Caribe. Pero lo de Conil es algo más que unas playas de ensueño. Es más que el olor del mar y unas sardinas asadas. Es más que unas risas en la plaza y una flojera lacia. Conil se resume al hogar del verano y a un trocito de chocolate en el hombro a la hora de la siesta.

Mamá tú vas andando y haces que cada adoquín que pisas se sienta como en casa. Lo llevas en la sangre, lo aprendiste de la mejor maestra que se pueda tener. Pero tú lo has hecho arte puro. Como el paseíllo de Curro Romero. Como los brazos de Sara Baras con esmero. Como la Macarena pasando por el Arco. Como una ola y su embrujo o como un paseo de caballos por el real. Tu hogar allá donde vayas es como un patio con Montera y con vistas a la mar. Mucho arte hay que tener para combatir todos los pesares conquistando una ínsula que has levantado cual Don Quijote con su fiel escudero, otro hidalgo Miguel, a la que se puede llamar nuestro Hogar sin más.

Esa es tu ínsula mamá. Tu gran conquista es que allá donde vayas te llevas contigo tu hogar. Así llevas 70 años haciendo Hogar. Así ha sido, es y seguirá siendo. Y nosotros como los hijos de una perdiz en su trigal, seguiremos yendo detrás. Porque donde hay focaris, focaria, fuego, calor, hoguera, se acude con mucho gusto. Y lo mejor de todo es el regusto que deja. Como un cocido de Domingo hecho con trozo de tocino añejo… Caballero, si es posible de Osuna mejor; muchas gracias.

Muchas felicidades Mamá, como me dijo una vez tu amiga fiel, eres genial. Sigue construyendo Hogar no hay empresa mejor.

PD: niña… ¿nos vemos en Conil?

Miguel Mejías Segura.

Felicidades Hermana!

Es otro principio del mes de abril,
se visten, con trajes nuevos, los árboles,
los nidos ensayan sus nuevas salves,
las risas salen en busca de tu cónclave,
tu hermano te piensa en versos,
para ti.


Y tus poros se transforman en una lista en palabras…


Mejías
inteligente,
segura,
creciente.


abacería,
ablente,
ternura,
simiente.


letrada
generosa,
hermana


sevillana
salerosa,
truhana.


Pero pensarte en versos,
es más difícil que enlistarte
con palabras en rima consonante.
Sandra; verte cumplir años
es como contemplar la vida
a lomos del Dragón de la Suerte Fújur,
e intentar salvar al mundo de la nada,
esa que avanza y se apodera de todos.


Es tan sólo girarte sobre ti misma,
es tan sólo darte la vuelta cogiendo la manzana,
y comiéndotela,
y ya te pones por delante de la vida,
dejando a todos con la cara de tontaina.
Es sólo, ahora, un pasito al frente, y ya vas con ventaja
sobre un pelotón que todavía no alcanza a entenderte.


Sandra y yo te pretendía reducir a un simple poema,
siendo tú la única respuesta para la duda.


Eres un sí que nunca se niega.
Eres la efigie de la equidad.
Eres una portada de Feria.
Eres un paseo marítimo.
unas palmas con ritmo
un sendero campero,
una mañana de nieve,
y un sábado con salero.
una tarde de Domingo de vienes.
Eres una cruzcampo salvadora,
una sala de cine dolby surround,
un guión que no se ahorma,
un libro que se no se lee abierto.
una compostura atronadora.
Eres un río con muchos afluentes
y que nunca desembocan en la mar,
eres una conversación sin final,
un viaje al país de las maravillas,
o al de nunca jamás.
Porque en ti no hay nada
que no se escape de la mediocridad.

Y tengo el extraño pálpito
que con tu descendencia
la historia, la has hecho ahora interminable.

Más de un año y medio sin ir contigo de tapas,
es un infinito que nunca se acaba.
Mañana es tu cumpleaños,
Muchas Felicidades Hermana.

Miguel Mejías Segura

El pronombre.


Se han aposentado los sueños,
y se van acomodando al paso
de los días sin guerras.
Uno tras otro, van pasando,
como sirvientes ovejas.
como si fueran moléculas de agua
coladas por la porosidad que da
el saber que mañana, será ayer,
pasado mañana.
Así, se acumulan gotera a gotera
y sin llamar la atención,
para servirte en un cubo de zinc,
agua que no bendice ni aclara.


¿Cómo era el sabor del calostro?
¿Cómo era ese amor sabio,
por los primeros rayos del sol
de la primavera cuando el azahar
te besaba?
¿Cómo era aquello de saltar
las vallas de los vértigos,
para precipitarte en un vuelo vertical
y aterrizar como lo hace una rapaz
en el nido de tus senos?
¿Cómo era aquello cuándo te llamaba la locura,
para querer seguir dando patadas a la vida,
haciendo brincar el follaje seco y otoñal,
y que una nueva ola espumosa
rompiese sobre la arena de un reloj
recién dado la vuelta, delante de unos ojos
ya caídos y unos brazos en cruz?
¿Cómo era aquello, de querer mirarte una
vez más antes de adentrarte en el tránsito lunar,
con la espada y el escudo del pirata que nunca
tuvo barco ni isla que conquistar?
¿Cómo era aquello de llamar a tus laberintos de otras formas,
de escribirte otro poema más,
de andarte sin fronteras?
¿Cómo eran todos esos versos,
que te volvían del revés enderezando
las leyes naturales que rigen la belleza?
¿Cómo volver a arribar a tu hermosa orilla,
si uno va navegando por los ríos del olvido
desde hace ya diez años y van a más,
y ese adiós de frente a tu espala,
te cogió sin mantas y llovido?

Pero niña, si hasta a mi brújula le tienen que explicar
dónde está el sur
porque ya no encuentra el norte.


Se van aposentando los sueños,
se van perdiendo los olvidos.
Y yo ya no sé si echo de más tu ausencia
o te echo, a ti, de menos.
Pero sí hay algo que no olvido, por pronunciarlo repetidamente,
es tu pronombre;
tú…mi Sevilla.

Miguel Mejías Segura

Tu linterna sigue iluminando

Una llamada. Una frase que no hubiera querido escuchar. Y de repente, una escena de mi preadolescencia la volví a vivir como de nuevo.  Un pensamiento me inundó cada neurona; y el alma se me precipitó a las catacumbas del subsuelo. Allí donde se almacenan para siempre y de forma ordenada las tristezas que más duelen y las cubrimos con sábanas de lino.

Tendría yo por aquellos tiempos unos 11 años y los Reyes Magos me trajeron un bote de colonia para chico. Mi primer bote de colonia. La caja verde con los ribetes y las letras en blanco. Benetton. Años más tardes pasaron a ser de Massimo Dutti. Pero esos Reyes Magos venían desde la misma puerta. Con esa misma ilusión cruzo el umbral de esa puerta. Y un sonoro Miguelito me devuelve cada vez la niñez que dejé correteando por esa casa.

A los pocos minutos me volví a ver, esta vez con unos 7 años montando mi excalectric que los magníficos Reyes Magos me trajeron. ¡Qué ilusión! Era en forma de 8 con un Ford Racing y un Porsche 959 con tracción a las cuatro ruedas movidos por un motor de doble eje. No faltó ni que pasaran unas horas. Desde el otro lado de la puerta entraron ellos llenos con más pistas y más coches. Uno de ellos lo recuerdo claramente. Un Lotus de seis ruedas que volaba.

Y a partir de ahí miles de escenas más salieron de paseo. No supe, ni pude, ni quise detener a los miles de caballos que galopaban por mi cabeza de una neurona a otra. Mi comunión y el Ford Escort rojo que os había tocado en un sorteo. Unos juguetitos de metal que hacía el que para mí era entonces “el abuelo de Virginia”. La Nani, a la que me encantaba hacer rabiar, la pobre…era verme y me ladraba como si viera al mismismo diablo perruno. Y las borriquitas…esto no hace falta explicarlo; como decía Lope de Vega con respecto al amor “quien lo probó, lo sabe” Y Ferias…muchas ferias. ¡Ay eso bailes por Sevillanas!… que no daría yo por empezar de nuevo. Muchos abrazos, y muchos besos, y muchos regalos y muchas risas. Y un tío muy Grande vestido de árabe con una linterna que se quedará para siempre merodeando entre los pensamientos que me provocan las risas a carcajadas, y unas plumas a lo María Jiménez.  Y cómo no voy a olvidarlo. 50 Euros en el bolsillo y un adiós amargo un 16 de febrero hace ya justo 10 años. Una frase, que ahora suena a mentira de la mala. Pepita, no te preocupes, si esto va a estar siempre igual. Todo seguirá siempre igual. Volveré siempre.

Qué suerte he tenido. ¡Pero qué gran puñetera Suerte! De haber nacido y de haberme criado entre una familia tan numerosa como generosa que es la planta del quinto de León XIII Nº12. Me he criado rodeado de tanta buena gente, de tanto buen referente. Gente trabajadora, responsable, cariñosa, dadivosa, divertida… Sois extraordinarios. Si hay algo que me hace feliz es saber que Irina os ha conocido a todos. Porque trasladar todo esto vivido a terceros se me antoja una empresa más que imposible.

Carlos, este último año no os he podido ir a ver, espero que me perdones. Y ahora me entero que te has ido. Y no sé que decir. Ahora no sé como voy a volver. Cómo voy a volver a pasar por ese umbral de tu casa que yo siento tan mía. Carlos el tintero se me está agotando. Y estas últimas palabras se escriben con una tinta ya muy translucida y salada.

Salgo al balcón, el cielo de Friburgo me saluda libre de nubes. Se ven las estrellas. Una de ella es titilante. Quiero pensar que es tu linterna. Estoy seguro. Es tu linterna que siempre brilla, que siempre ilumina. Eres tú.

Os quiero mucho.

Miguel Mejías Segura.

Miguel Mejías Segura.

Constantina se queda huérfana.

Agraciada con una inmensa bondad y generosidad, Concha Mejías, se nos ha ido buscando el lado de su otro yo. En este caso el símbolo de pareja como unificación se convierte en una definición sin acepciones. Absolutismo puro. Es así y punto.

Entrando en casa de tu primo mayor, hilos de seda y oro de 24 quilates cubriendo tu cabeza,  una sonrisa inquebrantable y repartiendo fraternidad con esa elegancia tan tuya como pintada por Albert Lynch. Así es cómo te recuerdo. A esta forma tan gigantesca de presentarte le añadías un discurso siempre telúrico, muy constantinero. Tus palabras me parecían como salidas de un baúl del Siglo XVIII.  Como relatabas tus artes de camarera de Tu Amantísima Titular de tu Hermandad Virgen del Robledo, y tu devoción sin roturas, han sido siempre para mí como un caldo recién hecho con unas hojitas de hierbabuena. Reconfortantes.

Ese discurso iluminado reverberaba en mi caja torácica y me llenaba el alma de pasión. Era evocador escucharte enlazar tus vivencias como colaboradora de la Fundación Padre Leonardo Castillo-Costaleros para un Cristo Vivo, acompañando y dando agua fresca, directa de tus manos, a esos penitentes a los que cada día el resto de pecadores les ponemos coronas de espinas unas encima de las otras y las ajustamos bien ceñidas en la frente para que no se caigan. Tú no. Tú ves una espina y la quitas a base de entrega, conciliación y curas sus llagas con retales de lino fino tejidos por tus manos sanadoras. Infantes de Chernobyl al sol de Sevilla y vaya a usted saber de dónde o a dónde más. Fe, mucha fe es lo que movía tu mundo y con ella movías el de los demás.

Lo puedo decir a grito sordo, húmedo y salino. Tú primo mayor y una dicharachera ursaonense os adoran… a ti y tu otro yo Manuel Ramírez Fernández de Córdoba. Yo no me entendería ahora mismo sin las famosas Columnas en el ABC “Por la banda” que tanto leía con fruición y de los que tanto intenté aprender el arte de escribir.

Me ha llegado la noticia como una Saeta frente a la Virgen del Robledo. Se agota el cante ante la casi despedida del sol. Se cubre todo del color de tu cabello, vuelan las palomas, y las encinas de los cerros de vuestra Sierra Norte derraman lágrimas de desconsuelo en forma de copo de nieve. Se fue la fe directa al amor como si fuera un último domingo de septiembre.

Constantina se queda huérfana!

Os echo tanto de menos!

Miguel Mejías Segura

2020 Tschüs, aber trotzt allem vielen dank!

2020 Tschüs, trotzt allem danke.

Das Jahr 2020 geht jetzt weg. Heute ist der letzte Tag des Jahres und ich freue mich sehr darauf. Das aktuelle Jahr war zwischen allen Adjektiven seltsam. In Januar 2020 habe ich gedacht, dass ich sehr oft meine Familie während des Jahres sehen könnte. Januar war ich in Spanien und natürlich habe ich sie gesehen. Sie hatten für Ostern geplant, nach Freiburg zu fliegen. Ich wurde wieder in Somme nach Sevilla fliegen und wahrscheinlich wieder für Weihnachten. Weder das eine noch das andere. Jetzt sind schon 12 Monate vorbei und ich habe sie gar nicht in der Wirklichkeit gesehen. Ein Loch in der Seele. Es tut einfach weh.

Ich habe aber auch sehr tief daran gelitten, dass viele Menschen an Corona in Spanien täglich gestorben sind. Ich war sogar von den Nachrichten schockiert. Viele Nächten habe ich geweint, als ich ins Bett gekommen bin. Menschen, vor allem altere Menschen, in Massen sind gestorben. Unsere beste Generation. Die alles für uns gemacht haben. Die für uns tierisch gearbeitet haben. Dramatisch. Inzwischen habe ich Coronaleugner, Holocaustleugner, Leugner von Wissenschaft, Leugner von den Ergebnissen der Wissenschaft, Leugner, Leugner…und anderen Art von Leugnern kennengelernt. Normallerweiser sind Menschen, die gar nicht etwas positiv machen, um die Welt zu verbessern. Sie haben eine dunkle Seele wie sie in einem Loch viele Jahren geblieben sind. Diese Situation hat mich an das Höhlengleichnis (Platon VII Buch Dialogs Politeia) erinnert. Sie bleiben immer noch in der Dunkelheit. Sie sind in der Lage nicht zu akzeptieren, dass das Leben sich ändert und wir, wie alle Lebewesen, sollten an den neuen Bedingungen anpassen, ansonst werden wir tot. Wir sollten das beste darauf machen, davon lernen und sogar profitieren, damit wir uns weiterentwickeln können. Stattdessen diese Einstellung zu folgen, wollen sie in der Dunkelheit bleiben, weil nur drin in der Dunkelkammer aussieht, einfach wie immer war. Was sie immer kennengelernt haben. Ich habe auch Menschen kennengelernt, die nicht gerne Akzeptieren oder mindestens kommt bei ihnen komisch vor, dass Menschen sich bei Ihnen bedanken. Ich habe nie gedacht, dass ein schönes Wort wie „Danke“ wehtuen könnte. Alles was meine Eltern versuchten, mir beizubringen, kann bei mir in Frage. Also ich habe gelernt, dass es Menschen gibt, die nicht gerne die Dankbarkeit annehmen. Egal. Es ist schlecht für sie. Sie können gerne in diese stinkige Dunkelheit.

Trotzt allem (nicht alle meine Liebsten sehen zu können, Ausgangsperrungen, Todesfälle, Leugner, nicht akzeptierende Dankbarkeit habe ich in 2020 viel erlebt und gelernt. Eigentlich war 2020 ein gutes Jahr für mich und meine Liebe. Deswegen bedanke ich mich bei 2020 dafür, dass ich viel gelernt habe, viele auch gute neue Menschen kennengelernt habe. Dass ich viel Kontakt mit alten Freunden und alten Klassenkameraden durch Medien gepflegt habe. Dass ich in Israel mit Dir war. Dass wir ein Pornobrunch zu Hause organisieren konnten. Dass wir viel gewandert sind. Dass ich in die Weinbereich vertiefen könnte. Dass ich den Kurs WSET Level 3 gemacht habe. Ich fand den Kurs sehr interessant. Danke Cynthia, Jose María und Sebastian für alles. Ich hatte die Möglichkeit viele schöne Vögel zu beobachten. Ich habe versucht Skifahren zu lernen. Ich habe viel Sport getrieben. Ich habe viel von Kücheneinrichtungen     gelernt. Ich habe viele neuen Rezepten gekocht und neue Brotarten, Kuchen, Kekse, und Gebäckarten gebacken. Ich bedanke mich sehr bei 2020 dafür, dass ich viele neue Bücher gelesen habe, neue Gedichte und Kurzgeschichte geschrieben habe. Dass ich arbeiten gehen könnte. Dass ich viele gute Freunde in Deutschland in Spanien, In der USA, in England, in Frankreich und in Australien habe. Dass viele Menschen in 2020 endlich erfahren könnten, wie wichtig die Wissenschaft für unsere Welt ist. Und vor allen, dass ich immer mit Dir alles erlebt habe. Und dass ich mit Dir neue Projekte anfangen können, wie unseren schönen Schrebergarten. Tschüs 2020 halloooooooo 2021. Ich will mehr mir Dir entdecken.

Ich liebe Dich. Ohne dich ist alles Doof!

Mehr Liebe für alle.

Miguel Mejias Segura

Una navidad más…

Todo llega. De algún modo todo llega. Incluso una Navidad más. La navidad es diferente cada año aunque nos empeñemos en afirmar que esta navidad será muy diferente. Estas navidades no son diferentes, son raras. No son ni feas ni bonitas, son raras. Muy raras. 

Llevo diez años fuera de mi ciudad natal, Sevilla. Cada uno de estos años he ido a Sevilla siempre en verano y en Navidades. Este año ni una cosa ni la otra. Como muchos de nosotros.

Me encanta el día anterior al vuelo. Me gusta disfrutar de los nervios oportunos del día anterior al vuelo. El repaso constante de todo el equipaje. La tarjeta de embarque impresa, la documentación, la indumentaria, el afeitado previo, los regalos para uno, para la otra, para esta, para este, para aquella, mensajes por aquí, por allá…la gran pregunta. ¿A qué hora llegas, Migue?-

Casi sin darme cuenta el color azul cobalto de la cripta andaluza me da la bienvenida una vez más. Allí, en el Aeropuerto de Sevilla, el concepto hogar recupera su dimensión. Por fin en casa, por fin mis oídos escuchan el murmurar de la gente en un idioma normal, cada palabra en su sitio y con la entonación correcta. A éstos sí los entiendo. La cabeza se relaja, mis orejas apuntan al cielo y mi sonrisa se acentúa, mientras reconozco nuestros olores, nuestra forma de andar, nuestro sentir, nuestro ser.

A partir de ahí intento seguir viejas costumbres durante mis días de vacaciones en Navidades en Sevilla. Correr por las mañanas por el río, quedar con mis Gallardos a desayunar por el centro, o tapear en algún bar de los clásicos o de los nuevos. A estas alturas del año el tránsito de la tarde a la noche es imperceptible y las noches Sevillanas son eternas. Hola Yolanda (Si no te pongo la primera te da un patatús), Manu, Edu, Inma, Cristina, Susana, Jesica y los nuevos que visitan vuestras alcobas, o al menos lo intentan.  Pobres…nunca alcanzarán a entender las diferencias que hay entre el carbón y un diamante. Todos reunidos en torno a una mesa. Una voz se alza sobre el resto. La pregunta es para sacarse el Doctorado con Matrícula Cum Lauden en Filosofía. ¿Qué pensáis sobre el Satisfayer?-  ¿El papel del hombre en las Relaciones Sexuales se perderá por completo? ¿Nos quieren? ¿Servimos para algo? Pregunta aquél, como lanzando los dados para ver si le sale seis.  El estilo me resulta muy familiar. Muy de él. ¡Qué grande eres! Un pequeñísimo milisegundo de silencio, y al siguiente se escucha un algarabío de opiniones. Yo bajo la mirada y mi primer pensamiento es… Estoy en casa. Ésta es mi gente. Los quiero.

Así van pasando los días, otra vez con las Gallardos, conversaciones interminables, aclarando los oscuros puntos del universo, mientras buenos vinos nos ayudan a pensar cada vez más libres. Y risas, muchas risas. Y miradas, muchas miradas. Todo es tan preclaro. Nada se traduce, todo se transluce. Agudizando el oido, en esta cola de gente se escucha de todo. Abrigo bien abrochado y seguimos…aquí ponen unas espinacas con garbanzos y una pavía que quitan el sentido…un Pedro Ximenez por favor…

Otro día más, es el turno de ellos. Hoy les dedico lo mejor. Con ellos pasé de niño a casi hombre. Con ellos mi forma de pensar cambió para siempre. Con ellos nunca dejé de aprender. Rafa, Ainhoa, Raquel, y todo un elenco de personajillos salidos de los mejores rincones de una fábula interminable, un arcoíris lleno de amor y felicidad.  Somos muy diferentes, a veces pienso que no tengo nada en común con ellos. A su lado no se puede ser más feliz, esto es categórico. Es amor incondicional. Si no os hubiera conocido habría sido peor persona. De esto estoy seguro. Jérez, zambombas, cantes, tapas y un vermú, y los ojos de Ainhoa se vuelven del color de la miel al contacto con los rayos del sol. Y sus rizos me recuerdan a las olas que bañan las playas gaditanas. Raquel ríe tímidamente y mi corazón late por bulerías. Risas, muchas risas.

Todo va según lo previsto, pero me falta algo muy mío. Y cuando lo encuentro me dejo llevar como un camino que va hacia la calle de la perdición. Veo raza, fuerza, ojos llenos de vida, una voz que se alza, esta vez un verdejo, y unas palmas que me enloquecen. Tres mujeres como tres soles. Y yo ya siento tocar el cielo. Viva el flamenco y un montaito en Triana y… María, Carmen y Ana.

Carmona Romana. Buenos días llenos de Esperanza. Aquí se detiene el tiempo. Empezamos con unos churritos con chocolate y nos dejamos llevar. El verbo se convierte en verso. Y la literatura dilata mis pupilas. Cada uno de ellos con su estilo. Cada uno de ellos grandes. Fantasía, erotismo, juveniles, cuentos infantiles, trazos de sabiduría, narrativa de la buena. Qué nivel. Cómo me gusta está ciudad. Me despido así, con una reverencia.

Hoy salimos para Osuna y se lo dedico a ella. Al pilar fundamental de mi vida. Abuela ¿cómo estás? -. Po mira para que te voy a mentir. Me duele la paletilla -. Así me gusta, que todo esté igual que siempre. Y más visitas. Primos. José Antonio, el primer primo que vi nacer, Federico, Rosario te has convertido en una mujer de bandera. Más guapa no se puede ser y Javier. Qué buena gente me rodea. Lo dan todo. Una madalena de Cáceres me ofrece una bufanda nueva. Antonio saca a pasear las esencias de su guitarra. Puri sus risas, y mi abuela con su hermana parecen como pintadas por Julio Romero de Torres. Ole. Y la vuelta de la esquina Ellas. Todo es tan supremo que no hace falta nada más.

¿Qué nos toca hoy? Así…mamá voy saliendo dando un paseíto. Nos vemos allí. Mari y Simito siamesas ellas. Qué maravilla. Y en la retaguardia una barba con su sombrero, esta vez el azul, a su lado su gran cómplice. En una mano una botella de Pata de Cabra y la otra otro presente. Esto es para ti sobrino. Los besos y abrazos suenan a Mejías. No hay otra forma de describirlo. Y empieza el banquete. Unos a la izquierda y otros a la derecha. Yo en el medio para llenarme de todo eso que me falta. Un año es más largo que doce meses. Gracias. A este niño ya le tocó la lotería. De todas formas dame diez de ese número, por si nos toca. La generosidad en su medida justa; sin límites. Tocar, qué verbo.  Eso es lo quiero tocaros. Tocaros mucho.

Hoy me lo dedico a mí. Salgo. ¿Dónde vas? -.  A mí sitio preferido. No lo sé -. Así salgo con la intención de perderme. Un huerto de un Rey, Un palacio a la vuelta de la esquina y su limonero, un poema de Cernuda, otro de Altolaguirre, Miguel de Cervantes, un Murillo, un Velázquez, aquí Blanco White. Un Hotel, una Fábrica de Tabaco, y Carmen de Bizet. Un parque, otro poema, ¡Hola Béquer! -. Un Monte. Otro palacio. Los colores azul, blanco, verde, armonizan el transcurrir del agua por los canales mientras las palomas levantan el vuelo tocando las palmas. Aquí hay arte en cada rincón. Un Museo. Capitanía y toda España frente a mí. Aníbal qué enorme fuiste.  Qué bonito, una Catedral y un Alminar jugando a las damas. ¿Quién ganará? -.  Me pregunto mientras un palacio Mudéjar que me guiña el ojo. No me resisto. Entro pagando la entrada de un sevillano cualquiera. Unos jardines de ensueño, otra vez Cernuda y su Ocnos. Un mundo subterráneo de antes de los romanos. Placitas, esquinas, y una cervecita. Torres de Plata y Oro, Atarazanas y un río que corta Sevilla en dos. “Sevilla tuvo una niña y le pusieron Triana”… y giro como intentando bailar con mi hermana. Mi solomillo al Wiski con otra cervecita y al girar la esquina…palmeras de chocolate. Le va a encantar. Sí a ti. Y sigo. En esta ciudad es todo tan erótico. Hasta una tienda pequeña tiende de té. Una bolsita de Hammam por favor. Llevo ya una buena borrachera de saludos y cervezas inesperadas. Es hora de tirar para casa. ¡Las palmeras qué no se me olviden!

Me cuesta encontrar el cerrojo de la puerta. Estas llaves se mueven solas -. ¿Dónde has estado? -. No lo sé. Las Palmeras de Chocolate son recibidas por unos ojos verdes llenos de inmaculada niñez. Viva toda la Osuna que llevas dentro.

Van pasando los días. El calendario es implacable. Hoy es 24 de diciembre y se lo dedico a él y a otras personas que son muy importantes para mí. ¿Papá, te vienes al túnel? -. La disposición hecha hombre. Se levanta como una encina en una lomera de Constantina. Osuna clama. ¿dónde vais? -. No te preocupes, sólo será una. Vamos a saludar a los Maquedas y a los Valencia-.  La mentira suena a verdad desconcertante. Sol y Carmen en la esquina. Miguel que alegría de verte. Te están esperando -. Allí, Isabel, inteligencia hecha mujer, Maria Luisa y su cándida sonrisa, Marta y sus ojos de mil colores, y Dani y Manuel. El abrazo es como siempre. Y mi niñez vuela como una golondrina en mayo por el colegio de los Salesianos. Papá esta ronda es mía! Te la mereces. El año ha sido duro. A la segunda o tercera ronda, voy perdiendo la cuenta. Pero mira como beben los peces en el río… Nos volvimos a perder. Vuelta al hogar, una siesta. Todo da vueltas. Vueltas de felicidad por los campos de mi Andalucía.

Ducha, afeitado y vestido para la ocasión. Las copas. ¿Esta vajilla? -. No este año ponemos esta otra. Cortando tapas, colocando gambas. La mesa no puede estar más bonita. El teléfono no para de sonar. Familia, amigos y ellas mis Gallardos. Llaman a la puerta. Visitas. Mi otra Familia. Pepitas, Conchitas, Pedros, Carlos y Auroras. Suena otra vez el timbre. Dos terroristas con cara de angelitos, mi hermana con su nuevo modelo y Paco. Ya estamos todos. Irina que lo mira todo con los ojos de una niña. Ya estamos todos.

El horno desprende ya el olor a Cordero de Dios que quita el pecado del Mundo.

Esta noche nos lo volvemos a comer en una Navidad más. Y que no falte porque a este virus nos lo llevamos por delante. ¿Verdad Irina? Este año tú y yo y nuetros recuerdos, proyectos y nuestro huerto. Gracias por existir.

Feliz Navidad a Todos.

Os quiero.

Miguel Mejías Segura

Die Nutzung der Sprache

Ich habe viel Glück gehabt. Deshalb bedanke ich mich beim Leben dafür, dass ich bis jetzt viel erfahren konnte. Ich habe aber noch immer nicht genug davon. Ich habe viel Lust, noch mehr erfahren zu können. Ich habe immer gute und interessante Menschen kennengelernt. Ich mag Menschen, die neue Sachen lernen wollen. Ich mag Menschen, die fleißig arbeiten. Ich mag Menschen, die gute Argumente äußern. Ich mag gerne Menschen, die sich die Zeit nehmen, über etwas Tieferes nachzudenken. Ich mag gerne Menschen, die kreativ sind. Ich bewundere Menschen, die nur mit einem Wort, unsere Gesellschaft positiv anstecken können, wie: Harvey Milk, Malcolm X, Martin Luther King, Willy Brandt, Mahatma Gandhi, Nelson Mandela, meine Mutter, meinen Vater, meine Schwester, meine Oma, Irina Schindler, meine Freunden, meine guten Lehrer und Lehrerinnen, die ich hatte und habe.

Wir, Menschen (Homo sapiens) haben eine besondere Fähigkeit. Wir können sprechen. Wir können uns immer in einer feineren Art und Weise äußern. Wir können bessere Idee bekommen. Im Jahr 2011 folgerte Herr Atkinson, Quentin et al, ein Forscher von der Auckland Universität (Neuseeland) aus verschiedenen Beobachtungen, dass die Fähigkeit, sprechen zu können, vor 50.000 Jahren im Süd-Westen Afrikas erschien. Das hatte uns bessere, biologische und ökologische Konkurrenz gegen anderen Primaten gegeben. Menschen konnten Ideen mitteilen und verbreiten. Menschen konnten immer bessere, komplexere Realitäten begreifen und weiter fortführen.

Ich finde es immer noch erstaunlich, wie unsere Kinder schnell Sprachen lernen. Alle Tage lernen sie neue Wörter, ohne Probleme. Mit der Zeit lernen wir das Lesen, neue Wörter, Sätze, Texte wie ein komplexes Gewebe. Im Unterschied zu der gesprochenen Sprache können wir einen Text immer mal wieder lesen, bis wir alles verstanden haben. Das ermöglicht, dass wir den Text tiefer reflektieren können. Die Verbindungen von unseren Gehirnzellen (Synapsen) werden ausgeprägter. Ich finde, das ist ein Wunder.

Ich mag gerne das Schreiben. Ab und zu werde ich gefragt, warum ich das Schreiben mag. Wenn ich an die Frage denke, komme ich zu der Erkenntnis, dass das Schreiben für mich wie eine Therapie ist. Dieser Prozess bringt mich zu einer Gegenüberstellung mit mir selbst. Ich schreibe, um gegen meine Ängste anzukämpfen. Ich kann meine Frustrationen kompensieren. Ich kann meine Wut erleichtern. Auch dazu kann ich meine abstrakten Gedanken in Wörter verpacken. Ich kann auch die Schönheit des Lebens und meine Gefühle in einem Gedicht widerspiegeln.

So viele Möglichkeiten haben wir durch Lesen und Schreiben. Wenn wir lesen, sind wir in der Lage zu lachen, zu lieben, zu weinen, zu lernen, zu küssen, zu umarmen, zu erfahren, zu spüren, und zu reisen. Letztes Jahr hatte ich einen Lehrer gehört, der sagte, dass es nicht Besseres gäbe, als das Buch „Die Schatzinsel“ von Robert Luis Stevenson zu lesen. Ich erinnere mich sehr deutlich daran, als ich dieses Buch gelesen hatte. Danach habe ich viele Geschichten ohne Grenze mit meinem Piratenschiff von Playmobil und mit meinen Freunden entwickelt. Das war sehr lustig.

Wir können uns (als Gesellschaft) mit der Sprache weiterentwickeln. Mit der korrekten Benutzung der Sprache können wir bessere Idee voranbringen. Wie Immanuel Kant mit der Kritik der reinen Vernunft, als er versuchte, eine Verbindung zwischen dem Rationalismus (René Descartes, Espinoza, oder Leibniz) und Empirismus (Thomas Hobbes, John Locke, und David Hume) oder der Spieltheorie von John Forbes Nash. Diese Theorien sagen uns, dass alle als Teil der Endlösung von einer Verhandlung profitieren sollten. Die sogenannte Nash-Gleichgewicht Theorie.

Heutzutage brauchen wir unbedingt, neue kreative Ideen, die gegen den Populismus angehen könnten. Eine populistische Idee erkennt man relativ einfach. Sie äußern einfache Lösungen für komplexe Probleme. Wir können gerade hören, wie viele Menschen sagen, dass es keine Pandemie gäbe Stattdessen eine Lösung finden zu können, weil das Problem zu lösen nicht einfach ist. Dieses Problem ist global und schwierig. Aber plötzlich erscheinen viele wie Fachleute: Virologen, Journalisten, Juristen, Mediziner, Historiker, Philosophen…und so weiter, die eine einfache Lösung in der Tasche haben. Noch schlimmer ist, dass einige von denen nicht wissen, was ein Virus ist. Das ist für mich sogar traurig.

Ich denke an die Verwendung von Sprache und den gegenwärtigen Populismus so fällt auch auf, dass im Populismus durch einen Missbrauch der Sprache, Richtiges als falsch dargestellt wird und Verfälschungen als Wahrheit. Sprache manipuliert durch Vereinfachung, ist aber genauso als klare Linie zu sehen, wenn sie echt und faktenbasiert ist.

Wir haben viele Möglichkeiten die Sprache zu nutzen. Wir können entweder die Verrohung der Sprache hinnehmen und die daraus folgenden Konsequenzen „verdauen“ beziehungsweise unsichtbare Verletzungen heilen lassen. Genauso kann man dem Gegenüber ein Spiegelbild von seiner brutalen Wortwahl vorhalten, damit bei ihm ein Nachdenken einsetzt. Im Gegensatz dazu kann man aber auch die Schönheit der Sprache ausüben. Mit subtilen Worten oder mit der Ironie der Sprache kann man entwaffnender sein und dem Anderen einen Denkanstoß zu geben, als nur eine direkte Ansage zu machen. Wir sollten dennoch nicht vergessen, dass beides verschiedene Folgen mit sich bringen. Nur eine echtere Reflektion der Menschen kann unsere Welt ändern, damit neue Ideen geboren werden. Wir treffen täglich die Entscheidung…. wie wollen wir die Sprache nutzen?

Miguel Mejias Segura