Conversando con la luna.

Era muy de noche y pausa,
y las máquinas se acompasaron
en sus ritmos,
como dándose la venia,
como dos bailarinas del lago de los cisnes
que no se quieren molestar.
Sin autoridad.

Durante la noche,
otras clases de hombres y mujeres,
como células que no son,
ni neuronas, ni musculares,
hacen su desempeño,
para que al día siguiente,
otras clases de hombres y mujeres,
como células, que son
neuronas o musculares,
salgan a la calle,
y al beber una copa de vino,
se hagan los importantes.

Al darme cuenta que estaba
hablando con la luna llena,
que se intentaba dar paso
por entre las fibrosas nubes
le pregunté más, por estos,
otros hombres y
por estas otras mujeres.

Miguel Mejías Segura

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Al ciprés; al viento

En medio de aquel oasis verde urbano.
Allí me quedé contemplándote;
con los ojos cerrados o
perdido de mirada,
con mis pensamientos oscilantes;
y paseé por todos mis veranos.

Viajé al sonido de tus ondas,
besando las arenas del tiempo,
que año a año me regelabas
por mi efemérides.

Gracias por todo, a ti… yergue ciprés,
gracias por todo, a ti… Berlín,
gracias por tanto; viento.

Miguel Mejías Segura

Bebiendo vino amargo

Este reconstruir sin saber,
este día a día autómata,
esta irreflexión de lo diario,
este reír sin gracia,
este comer para alimentar
mis células y hacer que sus
mecanismos más complejos
sigan cumpliendo sus funciones.
Este caminar sobre las hojas
de los árboles caídas sin darles patadas,
este dejar de escuchar el
oleaje imaginario,
de ese mar que solo lo traducen
algunas neuronas en versos.
Este onanismo,…del ¿por qué no?

Este aprender porque sí,
este ir y venir dejando
ilusiones durmiendo en las alcobas,
este… a lo mejor…sí…
y si…¿no?…y si…¿sí?
ese alegre pasado con su porvenir,
este presente disfrazado de positivismo,
estos cantes con gallos y sin pellizco,
este vaivén del barco sin quilla,
este día a día fingiendo
que no finjo.
Ese error descuidado,
de esta cabeza despistada,
se paga con la desidia,
de seguir haciendo cosas sin ganas.
es así como se pierde la ilusión, y…
bebiendo vino amargo…
se mata.

Miguel Mejías Segura

Venciendo al pasado

Tú con tu pasado y yo con el mío,
vivimos nuestro presente para
disfrutar del mañana con brío.

Yo me enfrenté a mi pasado,
ese que llenó mi derredor
de inclemencias; estas siempre
son temporales en su intemporalidad.
Hace una semana, yo… un San Jorge
venido a menos y con mi espada doblada…,
me enfrenté a mi pasado
y no me dolió salir vencedor sin derrotarlo.

Tú te enfrentaste ayer a tu pasado,
sentiste como si un dementor te besara.
Un beso herrumbre recibiste.
A esa efigie, la describiste…
oscura.

No te emboces con las telas del miedo.
Ay, ese mal consejero…siempre tan perverso.
Llénate de ti, y vence. Saca tu hermosura,
tu alegría, tu energía, tu sapiencia. Saca la seda
de tus mil y una noches desde la antigua Alejandría,
hasta los confines de tu imaginación.

Y en ese caminar,  nuestros rostros desprendidos,
unidos por las yuntas de nuestras libertades, cada día,
haremos del futuro el asilo apócrifo
de nuestras nostalgias más profanas.

Miguel Mejías Segura

Querida Kirstin, querido Matthias

Querida Kirstin, querido Matthias,

en primer lugar queremos agradeceros de corazón, tanto Irina como yo, la invitación que nos habéis brindado para que podamos compartir con vosotros este día tan importante en el que celebráis vuestra relación. Muchas gracias.

¡Kirstin!, una preciosa ciudad del sur de España nos brindó la oportunidad de conocernos hace ya trece años. Uno de los mejores encuentros y regalos que me ha dado mi ciudad natal. Allí, te vi por primera vez. Mi entusiasmo te tradujo en mi corazón como la niña del cabello de oro y la piel de plata. Metales preciosos traídos por el caudal del Güadalquivir, desde ese lugar tan lejano, el extranjero, y que fueron guardados con celo en las torres que custodian la vena que trae vida a tu ciudad de acogida, que no es otra que tu eterna Isbilia.

Tú, la niña del cabello de oro y la piel de plata arribaste, como no en mi barco pirata. Y allí te quedaste un tiempecito para como buena pirata robarnos a todos el corazón.

Kirstinita, como decimos en mi tierra, que tan tuya es como mía, ha llovido mucho desde entonces. Y tú y yo sabemos todo lo que hemos llorado y reído desde ese instante. Hemos pasado por momentos muy duros que sólo tú y yo conocemos y por momentos de auténtico gozo y eso es lo que ha forjado a hierro fundido en fraguas piratas y gitanas los lazos de nuestra amistad. Ahora se me vienen a la mente algunas anécdotas….como cuando fuiste tragada por un cajero automático en Granada, o cuando se te cayó la ropa de tu armario, o cuando no pudiste parar de reír cuando un Café Frisio me elevó la temperatura del alma hasta no poderla controlar, o cuando viniste por primera vez a verme a Friburgo, o cuando me ayudaste a buscar un pantalón o cuando bailamos unas sevillanas, o cuando os visité para preparar la aventura del verano de 2015.. etc…Agradecido te estoy por tu lealtad a prueba de abordajes, por tus palabras de consuelos tan finas como los granos de arena de Conil y por tu humor tan elocuente como los mismísimos versos de Góngora.

Hace mucho tiempo que te subiste a ese, mi galeón Pirata, y allí comenzamos la historia de nuestra amistad. Te colocaste en la proa y me dijiste mira siempre a la mar y nunca hacia atrás…y ¡adelante! que este mundo es de los valientes…y alzando velas y girando el timón a estribor nos echamos a la mar y por el camino, del Galeón Pirata se bajaron algunas personas que aligeraron lastre y se subieron otras que dieron empuje y en este proceso te encontraste a otro gran pirata el Super Matthias; hoy como un mástil de tu vida. ¡Mira Kiki!…el sur queda atrás…y de mi lagrimar sale la tinta de este vuestro soneto:

Conil,  Vejer… y Sevilla y…Granada,
atravesando tierras quijotescas,
teatro en Merita Augusta la amada,
cruzcampo contra esa calor grotesca.

Universitario ocaso en Salamanca,
tintos riojanos, buenas bodegas
txacolí y tapas en tierras vascas
cruzamos la frontera y… mi alma manca.

La Rochelle más pirata nos espera,
el Galeón navega por el Loira
Tours, Orleans y Dijion con frontera.

Despedida con toda mi alma llena
sin frisicosas que le traigan boiras,
yo con mis piratas no tengo penas.

Kiki…?? Te marcas unas sevillanas conmigo…?? Si el novio lo permite??

Os deseamos mucha felicidad para los dos

Con cariño Irina Schindler y Miguel Mejías Segura.

 

 

 

 

 

 

 

 

Hoy sueño…

Hoy sueño. Hoy sobrevuelan las nosecuantas primaveras, qué desde el comienzo de la segunda mitad del siglo pasado vienen floreciendo cada 29 de Abril. Primaveras que me traen con frescor de azahares los paseos de mi niñez entre los naranjos y tus brazos; mis pasacalles. Hoy me recreo en tu plaza, entre tus diseños y tus telas y veo los planos de tu cabeza. Hoy cuento Salmorejos que recuerdo de oreja a oreja. Hoy me siento al lado de tu siesta y con un trozo de chocolate nos vamos de fiesta. Me paro en la pastelería del Corte Inglés y saboreo tu napolitana, y Ochoa en Campana la boca se nos hace agua. Camino por Sagasta y… me veo en un pelele, vaya un Capircho, y después a lo grande de Galán a Cañete. Hablamos con Paco Rodriguez, a esos zapatitos que como te dijo aquel Gitano, no se les puede pedir nada más… ¡cómo que no!… un porcientito, que está la cosa mu mal, nadie te gana ni a cruces ni a caras. Me recorro Sierpes y en la tienda de los cosméticos te conocen con Primor. La Plaza del fondo te hace más Nueva. Y me reduermo en la Cuna donde Pando con una cervecita nos espera. Compramos Orquídeas blancas que nos saludan en Zara Home. Salto por los Valle de tu amiga, esa que te hace tu risa más completa, esto va por Pili y Mili y por vuestro anecdotario todavía inconcluso. Hoy compramos lotería, que esta vez nos va a tocar, la suerte de tenerte ¿se puede querer algo más? Hoy, hoy, hoy me hago más niño, más hijo con mis recuerdos en mi sueño. Tú un año más, una realidad más eterna. Felicidades Mamá

Miguel Mejías Segura