Dándole al magín!

¡Aquí me encuentro dándole al magín!

¿Guapa? no no…eso es muy obvio. ¿La madre que me parió? No no…muy fácil y ya lo he usado en un poema de esos que se escriben solos. ¿Genial? No tampoco, además no es mío, ya me lo dijo un valle teñido de azul.

Busco entre los orígenes de nuestro lenguaje y me aparecen en la mente las palabras focaria y focaris. A pesar de que nunca fui bueno con los idiomas y mucho menos con el latín, hay algunas palabras que se me quedaron en algún lugar de la memoria balanceándose como un trapecista colgado de algún axón perdido y que salta de una neurona a otra, una y otra vez. Focaria, facaris.

De ahí vienen las palabras foco, fuego, hoguera. Una hoguera era donde se hacía el fuego para poner sobre él un caldero, pongamos por caso un cocido de garbanzos y tocino añejo de osuna, y en cuyo alrededor se sentaban los integrantes familiares y donde empezaba a formarse el hogar.

Así una y otra vez, día tras día, llevas mamá, haciendo hogar desde que naciste. Esa ha sido tu gran sapiencia. Tu gran arte. Creaste el mejor de los hogares posibles. Pero no sólo en el entorno familiar, sino que allá donde has ido, donde vas, vas creando hogar. Los demás se te acercan porque tienes esa llama latente en la niña de tus ojos que nunca deja de encandilar. Esos ojos que tienen acumulado todo el verde brillante de la campiña Sevillana. Son como dos gotas de aceite recién exprimido. Llenos de cosas buenas.  Allá donde vas, creas ese ambiente que le da paso, puerta abierta, a la alegría, la elegancia y la belleza. Tres gracias que ni el mismo Rubens las hubiera podido plasmar. No hay oleo ni lienzo que pueda recrear todo lo que has hecho estos 70 años. Complicado.

Todavía recuerdo, solo por lo que me contaron, porque yo estaba con tu fiel escudero en las Navas, la que liaste en Madrid durante un puente del pilar en el que te fuiste con la abuela y Sandra. Allí te pusiste lo que pillaste a mano y saliste cual Lina Morgan dándole la vuelta a la pierna mientras los demás se volvían del revés de las risas. O cuando vas a Osuna y todo el mundo quiere visitarte o que les visites, o cuando has preparado tus fiestas para esa otra familia que tenemos en esa bendita planta (incluidos Mari y Antonio) de León XIII. Todavía recuerdo con una claridad meridiana cuando te pusiste mala con esas fiebres tifoideas y con salmonela y Maria José te llevó a casa una bandeja de manzanas asadas al horno. O cuando abrías la casa cada semana durante la Expo del 92 para que vinieran tus primas y primos de Madrid, de Osuna, de donde fueran, para que vieran esa maravillosa ciudad que me vio nacer.  Sevilla se abría al mundo y tu abrías tu hogar a todo aquel que llamara a la puerta. Feliz.Tengo en la memoria grabada a fuego tus lágrimas desconsoladas al ver salir por la puerta un sofá tapizado con una tela color azul con los cabeceros lacados en blanco que fueron dirección a la Algaba. Era como si te estuvieran arrancando el pedacito más interno de tu alma y como si ese pedacito de tu alma se llamara Antonio. Un pedacito de ese hogar tuyo tan inmenso. Tan lleno de vida y de vivencias. O como me voy a olvidar de esos veranos en Conil. Entren todos que es el Hogar de Araceli. Un Altar en mismísimo Cielo en el que todo el mundo se siente a gusto. Qué complicado tiene que ser, yo no podré saberlo, pero tiene que ser muy complicado y muy enriquecedor. Que tus dos hijos sigan todavía queriendo ir a Conil, pudiendo ir a cualquier otra parte del mundo, pongamos por ejemplo al Caribe. ¡¡¡Fuaeee!!! mira cómo me río yo del Caribe. Pero lo de Conil es algo más que unas playas de ensueño. Es más que el olor del mar y unas sardinas asadas. Es más que unas risas en la plaza y una flojera lacia. Conil se resume al hogar del verano y a un trocito de chocolate en el hombro a la hora de la siesta.

Mamá tú vas andando y haces que cada adoquín que pisas se sienta como en casa. Lo llevas en la sangre, lo aprendiste de la mejor maestra que se pueda tener. Pero tú lo has hecho arte puro. Como el paseíllo de Curro Romero. Como los brazos de Sara Baras con esmero. Como la Macarena pasando por el Arco. Como una ola y su embrujo o como un paseo de caballos por el real. Tu hogar allá donde vayas es como un patio con Montera y con vistas a la mar. Mucho arte hay que tener para combatir todos los pesares conquistando una ínsula que has levantado cual Don Quijote con su fiel escudero, otro hidalgo Miguel, a la que se puede llamar nuestro Hogar sin más.

Esa es tu ínsula mamá. Tu gran conquista es que allá donde vayas te llevas contigo tu hogar. Así llevas 70 años haciendo Hogar. Así ha sido, es y seguirá siendo. Y nosotros como los hijos de una perdiz en su trigal, seguiremos yendo detrás. Porque donde hay focaris, focaria, fuego, calor, hoguera, se acude con mucho gusto. Y lo mejor de todo es el regusto que deja. Como un cocido de Domingo hecho con trozo de tocino añejo… Caballero, si es posible de Osuna mejor; muchas gracias.

Muchas felicidades Mamá, como me dijo una vez tu amiga fiel, eres genial. Sigue construyendo Hogar no hay empresa mejor.

PD: niña… ¿nos vemos en Conil?

Miguel Mejías Segura.

3 comentarios en “Dándole al magín!

  1. Hola Miguel.Hermosa felicitación la que has dedicado a tu madre.Y claro,para recibir una felicitación así hay que haber parido a un hijo con alma de poeta.Felicidades Miguel ,una vez más,por esa facilidad que tienes de expresar tus sentimientos con tu pluma.
    En cierta ocasión leí que le preguntaron a un Sabio»Y a usted , que tanto ha viajado,qué país le parece el más hermoso» a lo que el Sabio respondió : Aquel en el que está mi Hogar.
    Un abrazo Miguel.

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    1. Querida Lola,
      en primer lugar quiero pedirte disculpas por no haberte respondido antes. Lamentablemente he estado muy ocupado en los últimos meses por temas laborales y de estudios. Lo siento mucho.
      Nuevamente te doy las gracias por leerme. Es un gran placer sentir que hay gente a la que le gusta lo que uno escribe. Con respecto al texto de felicitación dedicado a mi madre decir que cada año es más complicado sacar un tema aunque no es menos cierto que mi madre es muy polidédrica (en realidad como casi todo el mundo) y siempre se encuentra un punto de enganche para comenzar el texto. Y como tú bien dices el mejor lugar del mundo es el hogar de cada uno y mis padres se han encargado de cimentar uno muy sólido.
      Lola espero ir a España ahora en Julio, por fin. Hoy me han puesto la segunda dosis de la vacuna y espero que con esto puedar ir un poco más libre. Estoy deseando ir por allí. Supongo que ahora en verano será difícil que coincidamos. En Navidad sí que estaré más tiempo. A ver si entonces podemos coincidir.
      Te mando un fuerte abrazo y te deseo un feliz periodo estival.

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      1. Muchas gracias Miguel.Disfruta del verano con la familia en Conil,Sevilla,Osuna y en todo lo que significa tu hogar.Un abrazo.

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